viernes, 25 de noviembre de 2011

La pulga que soñaba.

Cuentan que hace tiempo vivía en un inhóspito paraje una oronda pulguita, era un animal singular, a pesar de su tamaño y del desprecio que otras especies sienten por ellas, esta pulga era feliz,vivía su día a día lo mejor que podía, comía abundantemente a diario, trabajaba poco, se relacionaba con el resto de pulgas del lugar, pero a pesar de todo ello, no era feliz, disfrutaba de su día a día lo mejor que podía y mantenía buenas relaciones con todos los que compartían su entorno, no obstante no era feliz. Había llegado al clímax de su vida y tenía que depender de una cabeza humana para subsistir, como estaba gordita no era capaz de saltar a otros lugares interesantes, sus amigos, llegaban y le contaban que de un salto habían visitado un perro, que ra un lugar genial, que muchos visitaban en sus vacaciones, otras habían alcanzado un gato, que se vivía muy bien, todo estaba muy limpio, la comida era de categoría... Pero ella tenía que conformarse con vivir en su cabeza. Y soñar con saltar a lugares magníficos y vivir hazañas fabulosas. Era la vida que le había tocado vivir y aunque no se conformaba mucho con ella, por el momento no tenía energía ni ánimos ni siquiera fuerza de voluntad para intentar cambiarlo. Su única vía de escape era soñar, y era algo que se le daba genial, casi llegaba a vivenciar sus sueños en su propia imaginación....


Hay personas que se conforman con soñar, porque nunca se han parado a pensar fríamente, y no se han dado cuenta que la vida hay que vivirla, por muy cómodo que nos resulte a veces soñarla.

6 comentarios:

Ros dijo...

que sigas soñando, que sigas viviendo, que te siga por donde sea :)

Argo dijo...

Un día la pulga se arriesgó y pegó un salto... y cayó en un caniche, pero no le convencían aquellos pelos blancos así que volvió a saltar y cayó en un gato persa, ¡qué de pelo! pensó, aquí me pierdo y que pulgas más repipis viven aquí, y volvió a saltar y cayó en una rata, ¡ay que asco!, esta sangre sabe a carroña, así que, finalmente, volvió a saltar a su cabeza original donde sus amigos de siempre le recibieron con las patitas bien abiertas, y fue feliz el resto de sus días.

Perro dijo...

Sois los mejores jajaja :P

KARIONA dijo...

...cuando es la vida que te ha tocado vivir...poco puedes hacer. Y no por seguir la corriente eres más cobarde. Afrontar la vida como viene e intentar no perder la cabeza en el camino es de valientes.
Y ahora voy a subir al piso de arriba con mi varita mágica a convertir a mis vecinos en ñu...o pensándolo mejor, voy a darle otro uso a la varita... El que tenga un remedio contra los vecinos tocacoj...que lo diga.
Kariontidas Samoronthe aguantando el temporal.

Perro dijo...

Sip yo también creo en el destino.. que le vamos a hacer...

Carlos de la Parra dijo...

Igual se muere uno.
Hay que hacer de todo,vivir ,soñar,trabajar,pagar el boleto del tren de la vida.
Y valor para cambiar lo que está mal.
No basta estar viendo y quedarse mirando.